El Gobierno de Chile anunció la histórica participación del país en el CES 2027, el evento tecnológico más importante del mundo. A través de un Memorando de Entendimiento firmaron las autoridades nacionales y la asociación CTA para llevar un pabellón global. La iniciativa busca exhibir el desarrollo en inteligencia artificial, robótica y tecnología espacial ante miles de inversionistas internacionales.
Esta alianza estratégica busca acelerar el crecimiento del ecosistema emprendedor e integrar herramientas de aprendizaje automático a los modelos locales:
"Llevar el ecosistema tecnológico de Chile al evento más influyente del mundo es parte de una decisión de país: poner a nuestros innovadores frente a los tomadores de decisiones globales este enero", señaló la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao.
El sector energético también tendrá un rol protagonista en el espacio de exhibición, mostrando avances en desarrollo sustentable e innovación. Según la ministra de Energía, Ximena Rincón:
"Nos estamos imaginando desde Energía qué podemos instalar en ese stand en el que por primera vez Chile va a participar. Por ejemplo, la primera planta de eFuels en operación en el mundo, que está en Magallanes, o Solar Nomad de BLP".
La delegación nacional integrará a startups emergentes que están transformando la industria regional mediante sistemas de automatización inteligente. La presencia en Las Vegas consolidará a la nación como un hub estratégico sudamericano capaz de exportar soluciones basadas en algoritmos avanzados e ingenio local. Diversas empresas mostrarán proyectos con impacto global en la cita de enero.
El hito posiciona al talento nacional en la cima de la transformación digital, conectándolo con los principales mercados de Asia, Europa y Norteamérica. Este paso formaliza una estrategia pública y privada enfocada en dinamizar la economía mediante tecnologías disruptivas, ciencia de datos e innovación continua. La comitiva oficial ya prepara la selección de los participantes.
La líder global de la CTA visitó Santiago para formalizar este acuerdo, destacando el vertiginoso avance técnico del país en múltiples disciplinas. Su presencia reafirma el interés por la capacidad chilena de desarrollar software, robótica aplicada y procesos inteligentes capaces de resolver problemas complejos en industrias clave a nivel mundial.