La industria minera enfrenta el constante desafío de coordinar múltiples disciplinas y etapas operativas que históricamente han trabajado de forma aislada. Ante este escenario, Genius Mining AI ha irrumpido en el sector con el primer sistema operativo inteligente diseñado específicamente para la minería. Apoyada por Start-Up Chile, esta innovadora minetech utiliza aprendizaje por refuerzo profundo para convertir la información operativa en acciones concretas que optimizan los procesos en tiempo real, imitando la toma de decisiones estratégicas de juegos complejos como el ajedrez.
El sistema funciona mediante la implementación de agentes inteligentes especializados que acompañan el flujo de producción desde el diseño técnico inicial hasta la obtención del mineral concentrado.
“Integramos todos los hilos de información para optimizar la cadena de valor desde el planeamiento hasta el procesamiento. Entonces, para cada una de las áreas tenemos un agente inteligente que sabe hacer los procesos de planificación y los de operaciones; y que conoce los procesos de la concentradora, de tal forma que puede optimizarlos”, explica Jorge Lozano, CTO y cofundador de Genius Mining AI.
La falta de comunicación entre las distintas fases operativas tiene un costo sumamente elevado, provocando pérdidas que pueden alcanzar los 400 millones de dólares al año por faena. Para solucionar esto de manera personalizada, la startup propone pilotos de tres meses que integran todos los sistemas de datos existentes en el yacimiento.
“Al conectarnos a las diferentes bases de datos, entrenamos nuestros modelos para que puedan responder a las necesidades reales de la mina, porque cada mina tiene su propia inteligencia artificial y su propia memoria”, detalla Lozano, destacando que el factor humano sigue siendo clave para orquestar el funcionamiento de la tecnología.
Con la mira puesta en la expansión internacional, los fundadores proyectan un trabajo cohesionado entre Chile y Perú para liderar la exportación de tecnología minera hacia mercados como África, Australia y Canadá.
“Dado que tanto Perú como Chile representan el 33% del cobre a nivel mundial. Nosotros deberíamos ser los expertos en minería global, los que deberíamos, desde nuestra región, llevar la tecnología al mundo, porque tenemos las minas más grandes del planeta”, concluye Lozano, quien apuesta por una alianza estratégica basada en la herencia cultural y productiva que comparten ambos países.