En dicha instancia, gobiernos, empresas y la academia abordan la creación de las reglas que definirán el nuevo orden tecnológico global.
La secretaria de Estado enfatizó que el país asiste a este encuentro internacional en un escenario de urgencia interna, marcado por cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que sitúan el desempleo general en un 9,4%, con un impacto mayor en mujeres (10,5%) y jóvenes (24,6%).
A este panorama se suma el avance de la Inteligencia Artificial, una revolución que, a diferencia de las anteriores, no solo transforma la fuerza física sino también la mente, impactando a todas las industrias y al mercado laboral global.
El reto de la adaptación tecnológica
La ministra Lincolao citó proyecciones del Foro Económico Mundial, que estiman que el 39% de las habilidades centrales habrán cambiado hacia el año 2030. Frente a este diagnóstico, la autoridad planteó que el debate ya no gira en torno a si la IA modificará el empleo —proceso que ya está en marcha—, sino a la actitud con la que el país asumirá este cambio.
"El riesgo no es que el trabajo cambie: es que Chile no cambie a tiempo", advirtió la ministra en su escrito.
Finalmente, la titular de Ciencia hizo un llamado a enfrentar este escenario no desde el temor, sino desde una "responsable y disruptiva convicción". Aseguró que el país cuenta con el talento necesario, pero requiere acelerar la velocidad de adopción y creación tecnológica para transformar la actual crisis en una oportunidad de superación.