Evaluación sensorial
- Pescados frescos deben tener ojos brillantes y salientes, piel firme, húmeda, y un olor suave a mar.
- Mariscos vivos, como almejas, choritos o machas, deben cerrar sus conchas al ser tocados. Si están abiertas y no reaccionan, lo mejor es no consumirlos.
- Crustáceos, como jaibas o camarones, deben oler a mar fresco y no presentar manchas negras ni un aspecto gelatinoso.
Mantener la cadena de frío es vital
Otro punto crítico es la temperatura. Los productos del mar deben mantenerse siempre refrigerados para evitar el desarrollo de bacterias:
- Asegúrate de que estén sobre una cama de hielo limpio o almacenados en vitrinas refrigeradas.
- Evita comprar en puestos donde los productos estén expuestos al sol o donde no se garantice una refrigeración constante.

Revisa la higiene del lugar de compra
La limpieza del punto de venta también dice mucho sobre la seguridad del producto.
- No debe haber presencia de moscas ni malos olores.
- Los vendedores deben usar guantes, delantal limpio y mantener los productos separados por tipo para evitar contaminación cruzada.
El local debe tener su autorización sanitaria visible.
