Carabinero arrastrado por auto en Chiguayante relata dramático momento: "Juraba que mi brazo lo iba a perder"
El funcionario, que acumula 13 años de servicio y es padre de dos hijos, continúa recuperándose de las graves lesiones que sufrió en brazos y piernas tras quedar atrapado en las ventanas del vehículo.
Miércoles 3 de junio de 2026
A pocos días de salir del hospital, el cabo primero de Carabineros Jorge Oñate entregó un estremecedor testimonio sobre el violento episodio que vivió en Chiguayante, donde fue arrastrado por un automóvil que circuló a más de 80 kilómetros por hora mientras intentaba fiscalizar a su conductor.
El funcionario, que acumula 13 años de servicio y es padre de dos hijos, continúa recuperándose de las graves lesiones que sufrió en brazos y piernas tras quedar atrapado en las ventanas del vehículo. El hecho ocurrió cuando controló a un conductor identificado como Adán Silvestre, quien realizaba transporte de pasajeros con la revisión técnica vencida.
Según relató, inicialmente le permitió finalizar el traslado de pasajeros hacia un centro de salud y luego le indicó que debía dirigirse hasta la Séptima Comisaría de Chiguayante para sacar el vehículo de circulación. Sin embargo, la situación cambió de manera repentina cuando intentó quitarle las llaves al conductor.
"Lo que decido es tratar de quitarle las llaves, y él, al ver esa actitud mía de quitarle las llaves, él sube los vidrios y realiza la marcha, entonces me me deja sujeto con los vidrios en en los los brazos", relató el carabinero, quien posteriormente fue impactado contra un árbol durante el trayecto.
Tras caer al suelo gravemente herido, recibió ayuda de vecinos que presenciaron la escena. En medio de esos dramáticos momentos, aseguró que solo pensaba en su familia. "La primera imagen que tengo es las imágenes de mi hijo, el miedo el de el de qué me iba a pasar", recordó.
El sufrimiento continuó incluso después de ser trasladado al SAR de Chiguayante. Allí debió recibir fuertes analgésicos para soportar las consecuencias de las lesiones. "Me pusieron morfina porque yo la verdad que el dolor era insoportable. Yo juraba que mi brazo lo iba a perder porque era como que si me estuvieran cortando el brazo, la pierna no la sentía", confesó Oñate.
Al repasar lo ocurrido, el cabo primero destacó que el equipamiento que utilizaba aquel día fue clave para evitar lesiones aún más graves. "Por eso yo estaba equipado con un buzo térmico, que es un poco más acolchado, un chaleco y un chaleco táctico sobre el chaleco, y eso más las botas que son unas botas córcoras que son muy buenas, que que son duras y que son resistentes", explicó.
Actualmente, el conductor imputado permanece en prisión preventiva. Durante la formalización, la Fiscalía sostuvo que actuó con ánimo homicida, argumentando que realizó maniobras zigzagueantes y que incluso hizo impactar al funcionario policial contra un árbol mientras lo arrastraba por las calles de la comuna.