Una alimentación inadecuada terminó provocándole daños irreversibles en la visión a un gato de apenas dos años, cuyo caso fue expuesto por una médico veterinaria especializada en oftalmología.
El felino llegó a consulta después de que sus dueños comenzaran a notar que algo no estaba bien. Sus pupilas permanecían dilatadas y comenzó a chocar con objetos dentro de la casa, comportamiento que no había presentado anteriormente.
Los exámenes permitieron detectar una lesión en la retina compatible con una retinopatía asociada a una deficiencia de taurina, nutriente fundamental para los gatos.
La situación se produjo después de que el animal pasara cerca de un año y medio consumiendo únicamente pechuga de pollo. De acuerdo con el caso expuesto por la médico veterinaria María Ignacia Bueno Della Rosa, esta alimentación habría sido adoptada a partir de una recomendación realizada por una influencer que no era profesional de la medicina veterinaria.
La especialista relató el caso en un video publicado en Instagram, registro que posteriormente se viralizó. La especialista también explicó a BioBioChile que, debido al daño producido en la retina, el felino perdió la visión de manera definitiva.
El problema es que las neuronas de la retina que resultaron afectadas no tienen capacidad de regenerarse. Por ello, aunque se modifique la alimentación, no es posible recuperar la visión que ya perdió.
El manejo del animal se concentra ahora en evitar que la deficiencia nutricional continúe provocando consecuencias. Para ello, deberá recibir una alimentación adecuada y someterse a nuevos controles.
La falta de taurina también puede comprometer otros órganos. Por este motivo, el gato fue derivado a un especialista en cardiología para evaluar posibles alteraciones cardíacas y, además, deberá realizarse un chequeo general que permita descartar otras complicaciones asociadas al tiempo que permaneció con una dieta inadecuada.

