La administración de Javier Milei decidió bloquear este jueves el acceso de la prensa a la Casa Rosada.
La inédita decisión fue repudiada por los periodistas, medios de comunicación y la oposición politíca luego que, sin previo aviso, el gobierno deshabilitara el registro de huellas dactilares que permitía que 60 profesionales de las comunicaciones pudieran ingresar a la sede del Ejecutivo en Argnetina.
La medida fue adoptada poco después de que el gobierno denunciara en la justicia a los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, de la señal televisiva local Todo Noticias (TN), por una supuesta violación de seguridad en la Casa Rosada al grabar y emitir imágenes del interior del edificio.
"La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar (a cargo de la custodia presidencial) por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional", argumentó el secretario de Medios y Comunicación de Argentina, Javier Lanari, a través de la red social X.
El ataque de Milei a los periodistas
Tras la polémica decisión, Milei, de conflictivo historial con la prensa -incluyendo varias denuncias contra periodistas-, reafirmó este jueves en redes sociales su eslogan "no odiamos lo suficiente a los periodistas", escribiendo en un tuit solo la sigla "NOL$ALP".
"Ser corruptos y violar las leyes de seguridad no es gratis. Algún día las basuras inmundas periodistas (95%) tendrán que entender que no están por encima de la ley", agregó.
Lanari no se explayó respecto a la investigación en curso y el gobierno tampoco emitió ningún comunicado.
Según citaron distintos medios, la investigación se relaciona por un lado con una presunta red de espionaje rusa que el gobierno sospecha impulsó una campaña mediática contra el presidente Milei en 2024.
También con una denuncia penal contra los dos periodistas del canal Todo Noticias por presunto espionaje por las supuestas filmaciones en lugares del palacio de gobierno no autorizados.
La relación de Milei con la prensa ha sido áspera desde que asumió en diciembre de 2023, con ataques verbales e insultos contra los periodistas, a quienes tilda con frecuencia de "basuras".

