Junto a Carolina Urrejola ambas dialogan sobre cómo esta tecnología impactará el futuro del trabajo y la gestión de las empresas, abordando conceptos clave como la ventaja de no ser early adopters, la posible burbuja económica en torno a la IA y la necesidad de integrar su uso en la matriz de riesgos corporativos. A su vez, advierten sobre el riesgo de automatizar sin control humano, enfatizando que la responsabilidad final de las decisiones o diagnósticos generados por IA nunca debe deshumanizarse.
Además, debaten sobre temas profundamente disruptivos, como la obsolescencia de ciertas profesiones, el miedo al reemplazo laboral y la urgencia de adoptar un "aprendizaje crónico" sin importar la edad ni el género. Finalmente, reflexionan sobre cómo prepararnos como sociedad frente a esta vorágine tecnológica a través de la resiliencia y la capacitación continua, destacando el rol fundamental de la cooperación público-privada en Chile para democratizar el conocimiento.