La empresa estadounidense Satyress presentó oficialmente a Threehalves, un innovador robot centauro de más de dos metros de altura. La máquina fue concebida para intervenir en desastres naturales donde la vida humana corre peligro constante. Su diseño combina la agilidad de un torso humanoide con la estabilidad de una estructura cuadrúpeda.
A diferencia de otros desarrollos en la industria de la inteligencia artificial, el autómata no opera de forma autónoma. Según explicó a la cadena KCRA el fundador de Satyress, Beau G.:
"El objetivo es demostrar que la robótica puede desempeñar un papel relevante en la gestión de emergencias", sin exponer vidas a decisiones imprevistas.
El sistema funciona mediante control remoto en tiempo real, operando como un avatar de alta resistencia para brigadistas. Esta arquitectura permite maniobrar en superficies inestables, escombros o entornos de calor extremo. Los técnicos dirigen cada movimiento a distancia sin exponerse a derrumbes o sustancias tóxicas.
En lugar de manos frágiles, el prototipo cuenta con un acople rápido para herramientas industriales y de rescate. La plataforma puede utilizar motosierras, taladros e impactadoras para cortar vegetación pesada. Esta capacidad facilita la creación de cortafuegos y la remoción rápida de obstáculos en zonas de riesgo.
Para evitar accidentes por fallos técnicos o pérdidas de energía, los ingenieros integraron frenos neumáticos y mecanismos de seguridad mecánica. Como fue informado en la publicación mediante el sitio oficial de Satyress, la propuesta busca:
"Dar a los trabajadores calificados superpoderes en empleos que hoy son peligrosos para los humanos".
Aunque su peculiar aspecto de criatura mitológica se viralizó rápidamente en redes sociales, el prototipo continúa en fase de pruebas. La firma californiana mantiene ensayos activos para validar su rendimiento en escenarios reales. Hasta el momento no existen fechas oficiales de comercialización ni precios definidos para el mercado global.