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La IA chilena que protege a las ballenas

La bióloga marina Marcela Ruiz impulsa desde Valdivia una innovación tecnológica basada en acústica marina para resguardar la fauna oceánica.

TVN.cl

Lunes 27 de julio de 2026

El océano guarda tesoros que la luz solar no alcanza a revelar a simple vista. Sin embargo, la ciencia ha encontrado en la acústica la llave para descifrar la vida marina más profunda y generar herramientas de conservación con verdadero impacto socioambiental.

Desde la ciudad de Valdivia, la bióloga marina Marcela Ruiz lidera una iniciativa de alto valor científico que combina la preservación ambiental y la tecnología avanzada. Su trabajo busca resolver uno de los principales desafíos de la conservación de la biodiversidad: proteger el hábitat de los cetáceos frente al constante crecimiento del tráfico naviero y comercial.

El sonido como mapa en la profundidad

En el vasto ecosistema oceánico, la visibilidad es extremadamente acotada. “El mar es un medio súper oscuro. A los pocos metros de profundidad se pierde la luz, por lo tanto todo lo que pasa en el fondo se puede capturar a través del sonido”, explicó Ruiz a La Tercera. 

A través de este principio físico, la recopilación de datos acústicos analizados con inteligencia artificial permite identificar la presencia y desplazamiento de cetáceos en tiempo real, inclusive en condiciones donde no es posible avistarlos desde barcos o plataformas de observación.

Un puente hacia la sostenibilidad marítima

La integración de algoritmos de escucha inteligente no solo beneficia a la fauna marina, sino que brinda información estratégica a la industria marítima para evitar colisiones y mitigar la contaminación acústica bajo el agua.

Se trata de un avance crucial para el mundo y más aún para el país, considerando que el estudio publicado en 2025 por la revista Marine Policy posiciona a Chile con la tasa de mortalidad de ballenas más alta debido a la colisión con embarcaciones.

“Somos un país costero, tenemos puertos, barcos que recalan en los puertos, pescadores, acuicultura y astilleros. Entonces, nosotros no podemos pretender que eso va a dejar de pasar; al revés, va a crecer”, dijo a La Tercera. 

Con esta propuesta nacida en el sur de Chile, la innovación demuestra cómo la tecnología puede alinearse con el cuidado de los recursos naturales y la vida silvestre.