El océano guarda tesoros que la luz solar no alcanza a revelar a simple vista. Sin embargo, la ciencia ha encontrado en la acústica la llave para descifrar la vida marina más profunda y generar herramientas de conservación con verdadero impacto socioambiental.
Desde la ciudad de Valdivia, la bióloga marina Marcela Ruiz lidera una iniciativa de alto valor científico que combina la preservación ambiental y la tecnología avanzada. Su trabajo busca resolver uno de los principales desafíos de la conservación de la biodiversidad: proteger el hábitat de los cetáceos frente al constante crecimiento del tráfico naviero y comercial.
El sonido como mapa en la profundidad
En el vasto ecosistema oceánico, la visibilidad es extremadamente acotada. “El mar es un medio súper oscuro. A los pocos metros de profundidad se pierde la luz, por lo tanto todo lo que pasa en el fondo se puede capturar a través del sonido”, explicó Ruiz a La Tercera.
A través de este principio físico, la recopilación de datos acústicos analizados con inteligencia artificial permite identificar la presencia y desplazamiento de cetáceos en tiempo real, inclusive en condiciones donde no es posible avistarlos desde barcos o plataformas de observación.
Un puente hacia la sostenibilidad marítima
La integración de algoritmos de escucha inteligente no solo beneficia a la fauna marina, sino que brinda información estratégica a la industria marítima para evitar colisiones y mitigar la contaminación acústica bajo el agua.
Se trata de un avance crucial para el mundo y más aún para el país, considerando que el estudio publicado en 2025 por la revista Marine Policy posiciona a Chile con la tasa de mortalidad de ballenas más alta debido a la colisión con embarcaciones.
“Somos un país costero, tenemos puertos, barcos que recalan en los puertos, pescadores, acuicultura y astilleros. Entonces, nosotros no podemos pretender que eso va a dejar de pasar; al revés, va a crecer”, dijo a La Tercera.
Con esta propuesta nacida en el sur de Chile, la innovación demuestra cómo la tecnología puede alinearse con el cuidado de los recursos naturales y la vida silvestre.