Un grupo de científicos logró por primera vez diseñar y sintetizar desde cero genomas completos de virus que no existen en la naturaleza. El hito, publicado por la revista Science, demostró cómo modelos de lenguaje genómico generaron genomas sintéticos de bacteriófagos capaces de infectar y replicarse exitosamente en la bacteria E. coli.
Tal como informó la BBC, la relevancia de este avance trasciende a los propios virus estudiados: sugiere que los sistemas de inteligencia artificial están aprendiendo los principios de diseño codificados por la evolución. Este salto técnico inaugura la era de la escritura de genomas asistida por IA, abriendo nuevas rutas para desarrollar terapias precisas contra superbacterias.
Sin embargo, como detalta The New York Times, la capacidad de crear patógenos sintéticos en laboratorio despierta una profunda preocupación en torno a la bioseguridad. Aunque los investigadores de la Universidad de Stanford excluyeron de sus bases de entrenamiento los virus capaces de infectar a seres humanos u organismos complejos, el libre acceso a estos modelos plantea interrogantes éticos y operativos.
Para llevar a cabo el experimento, los modelos generativos analizaron miles de secuencias virales conocidas y aprendieron a estructurar instrucciones genéticas funcionales. Posteriormente, los genomas creados por la IA se enviaron a sintetizar comercialmente para luego ser introducidos en las bacterias, logrando crear partículas virales viables desde cero.
Las pruebas de laboratorio revelaron que estos bacteriófagos artificiales no solo lograron multiplicarse, sino que mostraron tasas de infección y efectividad comparables con las de los virus naturales. Este logro confirma que las herramientas de IA generativa pueden diseñar biología funcional sin depender exclusivamente de secuencias encontradas en el mundo natural.
Frente a este escenario, expertos internacionales advierten que la regulación no debe limitarse al software. Especialistas citados en la cobertura científica insisten en la necesidad de un enfoque por niveles que combine supervisión en el acceso a los modelos, revisión responsable de investigaciones y controles rigurosos de síntesis biológica en los laboratorios.