La debutante Cabo Verde se aseguró una plaza en los dieciseisavos de final del Mundial como segundo del Grupo H tras empatar 0-0 con Arabia Saudita el viernes en Houston, y se enfrentará a Argentina en la siguiente fase, continuando así una trayectoria que ha cautivado a los aficionados.
La victoria de España 1-0 sobre Uruguay le valió al campeón de Europa el primer puesto del grupo con siete puntos, mientras que tres empates bastaron a Cabo Verde para hacerse con el segundo puesto. Uruguay y Arabia Saudita quedaron eliminados con dos puntos cada uno.
"Siento que estoy viviendo un sueño", dijo tras el partido Deroy Duarte. "Desde que era niño, siempre soñé con jugar un Mundial".
"Desde mañana nos enfocaremos en el próximo partido. ¿Es con Argentina verdad? Un partido muy duro, pero vamos a creer. Todo es posible".
Tras el pitido final, los jugadores y el cuerpo técnico de Cabo Verde se reunieron alrededor de sus teléfonos y estallaron en vítores cuando terminó el otro partido del grupo, generando un rugido de sus seguidores, que habían estado tocando tambores tras haber animado a su equipo durante toda la noche.
Muchos jugadores permanecieron en el terreno de juego después de que la mayoría de los aficionados habían abandonado el estadio de Houston, tomando fotografías, envolviéndose en banderas y absorbiendo el momento histórico para una nación de aproximadamente 500.000 habitantes.
Dailon Livramento, de Cabo Verde, dijo que el equipo buscó jugar a su manera contra Arabia Saudita, pero reconoció que aprovechar las oportunidades que crearon ante los saudíes será fundamental contra Argentina.
"Tratamos de jugar con nuestro propio estilo", dijo. "Este fue el partido en el que pudimos demostrarlo".
"Al final, analizaremos qué podríamos haber hecho mejor -como rematar nuestras jugadas-, pero eso es para el próximo partido. Por ahora, solo vamos a celebrar".
Fue un partido de escasa calidad en el que Cabo Verde tuvo más ocasiones de marcar, pero le faltó serenidad en el último tercio del campo. Laros Duarte desperdició la mejor oportunidad de su equipo en un mano a mano con el portero Mohamed Alowais, quien detuvo su disparo.
Ambos equipos comenzaron con buen pie, conscientes de que estaba en juego la posibilidad de clasificarse para los dieciseisavos de final, pero ninguno logró mucho durante un primer periodo marcado por pases imprecisos y entradas a destiempo.
Willy Semedo tuvo una temprana oportunidad tras internarse desde la banda izquierda y disparar desde un ángulo cerrado, mientras los africanos aumentaban gradualmente la presión y se hacían con el control del partido tras un inicio cauteloso.
Arabia Saudita realizó su primer disparo a puerta en el tiempo añadido de la primera parte, cuando Mohamed Kanno remató de cabeza directamente a las manos del portero caboverdiano Vozinha, cuya madre lo observaba desde la grada tras haber llegado tarde al torneo debido al costo de una visa estadounidense.
Cabo Verde comenzó la segunda parte pareciendo el único equipo que buscaba el gol, pero a pesar de generar 15 intentos, no pudo convertir varias ocasiones claras, mientras que Arabia Saudita tuvo dificultades para armar un ataque.
Arabia Saudita se despidió del torneo sin pena ni gloria, tras haber marcado un solo gol en sus tres partidos, y en ningún momento dio la impresión de poder ampliar esa cuenta en Houston, en una actuación que, en su mayor parte, careció de ambición.

