"Una bala me arrancó la lengua de raíz": El relato de profesor de karate que sobrevivió a tiroteo en Calera de Tango
"Tampoco podía moverme. Había perdido 16 kilos", reveló el profesor de artes marciales.
Lunes 6 de julio de 2026
Ya ha pasado más de un año del violento ataque su sufrió el instructor Claudio Báez mientras impartía una clase de karate en Calera de Tango.
En el hecho, el profesor recibió cinco disparos y tuvo que enfrentar un delicado proceso de recuperación para hoy poder dar su testimonio.
El tiroteo ocurrió el pasado 24 de abril de 2025 en el Gimnasio Polideportivo de Calera de Tango, cuando un sujeto ingresó y le disparó. Hasta hoy, se desconoce el paradero del atacante y el motivo del ataque.
En conversación con Las Últimas Noticias, Báez recordó que todo ocurrió en cuestión de segundos.
"Todo fue extremadamente rápido. Yo estaba de espaldas. Siento algo en la puerta, me doy vuelta y me llegan los disparos. En un instante sentí que todo era un sueño. Caía al suelo y me dije: 'Esto es un sueño'. Después vi la sangre y a la gente que trataba de ayudarme y supe que todo era real", relató.
Asimismo, agregó: "Nunca perdí el conocimiento, aunque hay algunos hechos que se trastocaron en mi mente con el antes y el después. Hasta ese minuto, mi vida transcurría en un ambiente de relativa calma y orden. Y me gusta pensar que, siendo una persona que está lejos de sentirse perfecta, soy un buen ser humano. Así que en ese momento nunca pensé que iba a morirme; siempre pensé: '¿Por qué? ¿Por qué me hicieron esto?'".
"Una bala prácticamente me arrancó la lengua de raíz"
Báez recordó que una de las balas le destruyó gran parte de la lengua, lo que le impidió hablar durante varios días.
"Al principio no podía hablar. Una bala prácticamente me arrancó la lengua de raíz. Tampoco podía moverme. Había perdido 16 kilos, estaba muy débil. Hasta que en algún momento pude empezar a balbucear y me trasladaron a una zona intermedia", contó.
Sobre la gravedad de las heridas, aseguró que los médicos le explicaron que sobrevivir fue casi un milagro: "Como me dijo un doctor, cada uno de los cinco disparos por sí solos me pudo haber provocado la muerte. Sobreviví a los cinco".
Durante su recuperación, reconoció que incluso pensó en abandonar el karate y la vida que había construido en torno a este deporte.
"Cierta vez le dije a mi esposa: '¿Será el momento ya de renunciar a todo esto?'. Renunciar a la vida que siempre he llevado, a la competencia, a todo. Y ella me miró muy profundamente. Recuerdo sus ojos azules mirándome con mucha intensidad. Me dijo: 'Ahora es el momento en que debes ser más fuerte. Hay mucha gente que te sigue, muchos niños. Tú debes ser el ejemplo para ellos. Levántate'", recordó.
Pese a que el autor del ataque continúa prófugo, Báez aseguró que no vive con miedo: "No siento temor. Si me van a disparar de nuevo, que así sea, pero no voy a vivir con temor".
"Perdono al ejecutor"
El instructor también sorprendió al revelar que decidió perdonar a los responsables del ataque en su contra.
"Yo crecí haciendo kárate, crecí bajo el código de un guerrero. Y si llega el momento, quiero morir como un samurái", señaló.
En esa misma línea, agregó: "Perdono al ejecutor de los disparos y al autor intelectual. Si yo no perdonase, no tendría sentido creer en Jesús. Yo viviría con el mal adentro. La gente que no perdona, la gente que desea mal, al final se hace daño a sí misma. Yo vengo de muy abajo y conozco el código de la población. Entiendo el sufrimiento y entiendo a los muchachos que están atrapados en la droga".
Como parte de su recuperación, Báez fue dado de alta el 22 de septiembre del 2025. Apenas un día después viajó al Campeonato Panamericano de Colombia, donde rindió y aprobó el examen para obtener el séptimo dan, uno de los más altos grados dentro del karate.