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Martes 27 de octubre de 2026
Una investigación realizada por la Universidad de Las Américas detectó niveles altos o muy altos de fatiga crónica en la educación superior, con un impacto significativamente mayor en mujeres y jóvenes de 18 a 29 años.
Martes 27 de octubre de 2026
Una investigación desarrollada por la Universidad de Las Américas (ULA) reveló que el 87% de los estudiantes universitarios en Chile presenta niveles altos o muy altos de agotamiento emocional.
El estudio encendió las alarmas al evidenciar una marcada brecha de género, afectando de manera significativamente mayor a las mujeres (90,5% versus 77,4% en hombres), así como a jóvenes de entre 18 y 29 años, solteros, sin hijos y pertenecientes a programas diurnos.
Este tipo de cansancio se manifiesta a través de fatiga crónica, pérdida de motivación y agotamiento cognitivo, comprometiendo de forma directa el aprendizaje, el rendimiento y la salud mental. Según la literatura académica, estos factores están vinculados a la sobrecarga académica, el aislamiento social y las condiciones de incertidumbre durante el proceso formativo.

La investigación, titulada "Diferencias de género en el agotamiento emocional entre estudiantes de educación superior durante el período previo a la vacunación por COVID-19: evidencia de Chile y el marco interpretativo de la ECE (ECE-Int)", se basó en datos recopilados entre agosto y noviembre de 2020 y su análisis se extendió por varios años.
La muestra consideró a 1.301 estudiantes matriculados en instituciones de educación superior en Chile, con una edad promedio de 26,8 años, donde el segmento entre 21 y 29 años representó el 49,3% de los participantes.
El trabajo fue liderado por María Mercedes Yeomans, investigadora de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la UDLA, en colaboración con académicos de la Universidad Andrés Bello, Auburn University (EE.UU.) y la Universidad de Granada (España). La medición utilizó la Escala de Cansancio Emocional (ECE) para evaluar tres grandes áreas de afectación:
Dominio cognitivo: Dificultad para concentrarse, prestar atención, recordar información e insatisfacción con el desempeño
Dominio afectivo: Episodios de ansiedad, malestar, irritabilidad, indiferencia y somatización
Dominio socio-interaccional: Aislamiento social, conflictos interpersonales y problemas en entornos familiares o académicos
Frente a los hallazgos, los autores de la investigación enfatizaron la necesidad urgente de que los planteles universitarios aborden el agotamiento como un eje crítico del bienestar
"Los hallazgos ponen de manifiesto la necesidad urgente de que las instituciones educativas aborden el agotamiento emocional como un componente crítico del bienestar estudiantil. Las estrategias preventivas deberían incluir un seguimiento sistemático de los síntomas, orientación académica y programas de salud mental diseñados teniendo en cuenta las vulnerabilidades asociadas al sexo", planteó la investigadora María Mercedes Yeomans
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La especialista concluyó que intervenciones orientadas a la regulación emocional y el fortalecimiento de redes de apoyo social en los campus resultan clave para frenar los efectos adversos de la fatiga sobre la salud mental de los jóvenes en Chile.