Desde Concepción llega Martín Sepúlveda, el hermano mayor de una familia tradicional sustentada en profundos valores cristianos. Con solo 20 años, ha vivido una juventud distinta a la de la mayoría de sus pares, asumiendo un rol de contención fundamental para sus padres ante las complejas situaciones de salud que han enfrentado sus hermanos.
Su historia familiar está marcada por la temprana muerte de su hermana menor a los 11 años, debido al síndrome de West. Actualmente, Martín y sus padres reviven esa difícil batalla acompañando a su hermano Facundo, quien atraviesa por la misma condición.
Su vocación de servicio e impecable lealtad familiar lo llevaron a posponer grandes sueños: dejó ir la oportunidad de incorporarse a Colo-Colo y postergó sus estudios de Gastronomía con tal de mantenerse al lado de sus seres queridos.
A pesar de las adversidades, Martín encuentra refugio en el deporte, la música y la cocina. De personalidad reservada, reflexiva y de un círculo cercano, a sus 20 años destaca no solo por su madurez y sensibilidad, sino también por un carisma natural que cautiva a quienes lo rodean.