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Luz verde a pórticos en colegios: Entregan recomendaciones para no generar una falsa sensación de seguridad

La reciente autorización para utilizar detectores de metales en establecimientos educacionales reabrió el debate sobre su calidad y adecuada instalación. Experta advierte que, para garantizar protección, estos equipos deben combinar tecnología, protocolos, capacitación y una apropiada evaluación de los riesgos.

TVN

Jueves 18 de junio de 2026

Ante el aumento de las preocupaciones por la seguridad en colegios y recintos educacionales, la Superintendencia de Educación actualizó las reglas para la implementación de tecnologías destinadas a prevenir el ingreso de armas y otros elementos peligrosos (Dictamen N°78). La medida permitirá, desde el 1 de julio, el uso de pórticos detectores de metales y otros sistemas de control, siempre que formen parte de una estrategia integral en este ámbito.
 
Natalia Jaramillo, consultora senior en seguridad de Aerotech, señala que uno de los principales errores es asumir que la sola presencia de equipos tecnológicos resuelve los riesgos existentes.
 
“Se piensa que mientras más tecnología se incorpore, mayor será la seguridad. Sin embargo, la efectividad de cualquier solución depende de que responda al riesgo identificado y cuente con procedimientos adecuados de operación. Una solución con más funcionalidades no necesariamente implica una mayor efectividad”, explica, agregando que el primer paso antes de cualquier implementación es definir, de forma clara, qué amenaza se busca prevenir.
 
“No todas las organizaciones enfrentan los mismos peligros. Antes de instalar pórticos o detectores es fundamental realizar una evaluación que determine qué se quiere proteger y cuál es la solución más adecuada para ese contexto, pues existen alternativas de distinta calidad. La tecnología debe responder a un requerimiento específico y no transformarse en una medida simbólica”, afirma Jaramillo.
 
La especialista alerta, además, sobre el riesgo de generar una falsa sensación de seguridad cuando los sistemas no son utilizados de manera correcta.
 
“La instalación de equipos sin protocolos claros, sin una configuración adecuada o sin personal capacitado, puede generar la percepción de que un espacio está protegido cuando en realidad no lo está. La seguridad no depende únicamente del dispositivo, sino de todo el sistema que lo acompaña”, puntualiza.
 
Asimismo, recalcó que es importante considerar que no todos los detectores o pórticos de metales ofrecen el mismo nivel de desempeño. Su efectividad depende de factores técnicos como la sensibilidad de detección, la correcta calibración de los equipos, las certificaciones que acreditan su funcionamiento y su capacidad para identificar distintos tipos de elementos metálicos.
 
Por ello, al momento de implementar estas soluciones, resulta fundamental evaluar sus especificaciones técnicas, certificaciones y estándares de calidad, asegurando que respondan adecuadamente a los riesgos identificados y a las necesidades específicas de cada establecimiento.
 

Resguardo efectivo y privacidad

 
La consultora senior en seguridad de Aerotech recalca la importancia de integrar tecnología, procedimientos y capacitación sobre la base de una evaluación previa de riesgos.
 
La tecnología es una herramienta de apoyo, pero su efectividad depende de que existan procedimientos claros de actuación y responsables definidos ante cada alerta. De lo contrario, se pierde gran parte de su valor preventivo”, advierte, y enfatiza que la incorporación de equipos por sí sola no es suficiente, sino que depende de una integración adecuada de los factores antes mencionados.
 
Otro aspecto relevante es el resguardo de la privacidad, en especial cuando se trata de comunidades educativas donde participan menores de edad. “Las tecnologías biométricas o aquellas que procesan datos personales deben implementarse respetando estrictamente la normativa vigente. La protección de datos y la privacidad son elementos que deben considerarse desde el diseño de cualquier proyecto de seguridad”, sostiene.
 
Natalia Jaramillo subraya que las soluciones modernas deben ser capaces de proteger sin afectar la experiencia cotidiana de estudiantes, docentes y apoderados.
 
“El desafío está en encontrar un equilibrio. Las medidas deben ser efectivas, pero también eficientes, permitiendo mantener un flujo ágil de ingreso en horarios de alta afluencia, como ocurre al inicio de la jornada escolar. La seguridad debe integrarse a la operación diaria sin generar retrasos ni afectar la experiencia de la comunidad educativa”, concluye.