Un equipo de un centenar de profesionales del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona ha llevado a cabo el primer trasplante parcial de cara del mundo con una donante que recibió la eutanasia y que decidió hacer esta acción solidaria antes de morir.
El hospital barcelonés lo detalló este lunes en una rueda de prensa en la que estaba la receptora, Carme, quien a través de una picadura de un insecto sufrió una infección que provocó la muerte de células y tejidos de su cara.
"Lo que podría haber quedado en una anécdota acabó siendo una experiencia horrible para ella y todos los familiares", lamentó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de ese centro, Joan-Pere Barret.
Esta situación causó una alteración severa de sus funciones del habla, de su respiración y de su nutrición, poniendo en peligro su vida.

Carme fue al hospital para que se le realizara una intervención de urgencia con el objetivo de recibir nutrientes y se le ofreció la posibilidad del trasplante de cara.
La paciente señaló este lunes que se encuentra "bien y contenta" y agradeció al equipo médico su trabajo y a la donante y su familia su generosidad.
Una cirugía de máxima complejidad
La cirugía del trasplante de cara es de máxima complejidad, puede durar hasta 24 horas y requiere experiencia y recursos asistenciales de laboratorio.
Se trasplantan piel, tejido adiposo, nervios periféricos, musculatura facial y hueso de la cara, con estructuras que son pequeñas y con una disposición tridimensional compleja.
Solo se han realizado 54 trasplantes de cara en el mundo y hay una veintena de centros trasplantadores, entre ellos el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Este hospital público, referente en España, apuesta por la investigación y la innovación aplicadas a la asistencia clínica. Cuenta con 11.000 profesionales y tiene en marcha 92 grupos de investigación y 1.377 ensayos clínicos activos, según datos de su página web.