La denominada "Ley Toretto 2.0" fue ingresada a la Cámara de Diputadas y Diputados con el objetivo de endurecer las medidas contra quienes sean formalizados por delitos de conducción temeraria. El proyecto busca que los tribunales puedan suspender o retener preventivamente la licencia de conducir mientras se desarrolla la investigación.
La iniciativa fue presentada por parlamentarios del Frente Amplio y la Democracia Cristiana, encabezados por los diputados Ignacio Achurra, Constanza Schönhaut y Patricio Pinilla, como respuesta al reciente caso de un conductor que fue sorprendido circulando a 264 km/h y que, pese a ser formalizado, abandonó el tribunal conservando su licencia de conducir.
Actualmente, la legislación permite a los jueces decretar la retención de la licencia únicamente en casos de conducción en estado de ebriedad o bajo la influencia de drogas. El proyecto propone ampliar esa facultad para incluir también los delitos de conducción temeraria, con el fin de impedir que personas consideradas un riesgo para la seguridad vial continúen conduciendo mientras enfrentan un proceso judicial.
Además, los parlamentarios solicitaron al Ejecutivo otorgar urgencia a la tramitación del proyecto, argumentando que existe una alta preocupación ciudadana tras el caso que motivó la propuesta y que resulta necesario fortalecer las herramientas legales para prevenir nuevos hechos de conducción extremadamente peligrosa.

