Google Cloud concretó el lanzamiento oficial de Gemini Enterprise for Legal y Gemini Enterprise for Financial Services, dos plataformas especializadas de inteligencia artificial diseñadas para transformar los flujos de trabajo corporativos. La herramienta busca automatizar desde la revisión de contratos hasta análisis de mercado en tiempo real, manteniendo estrictos controles de seguridad y gobernanza privada de datos.
En la industria jurídica, la tecnología incorpora conectores directos a repositorios documentales y sistemas de gestión para acelerar la redacción contractual y la búsqueda de jurisprudencia. Según información publicada en el blog oficial de Google Cloud, el CEO de la compañía, Thomas Kurian, destacó la exigencia ética del sector señalando que:
"La inteligencia de los modelos fundacionales es necesaria. Para el trabajo legal, no es en absoluto suficiente" sin una arquitectura de control.
Por su parte, la variante para el ámbito financiero integra más de 50 habilidades de investigación capaces de ejecutar evaluaciones de riesgo crediticio y mitigación de shocks macroeconómicos. La plataforma se vincula a fuentes de datos clave como Moody's y la SEC, permitiendo a bancos e instituciones de inversión procesar información compleja y agilizar la emisión de bonos corporativos con total trazabilidad.
La IA en el sistema judicial de Chile
Esta irrupción de modelos especializados en la automatización de procesos legales coincide directamente con la creciente encrucijada que enfrenta el sistema judicial chileno. El desembarco de sistemas autónomos promete elevar la eficiencia de los estudios jurídicos, pero al mismo tiempo presiona la infraestructura tecnológica de los tribunales de justicia ante la carga masiva de presentaciones automatizadas.
Recientemente, la tramitación de casi 40 mil escritos judiciales generados mediante inteligencia artificial en pocas horas provocó severas ralentizaciones en las plataformas digitales del Poder Judicial en Chile. Ante la alerta de algunos magistrados por imponer eventuales restricciones, el director ejecutivo de LemonTech, Juan Pablo Granda, afirmó en aquella instancia a TVN Exponencial que:
“El problema es que las respuestas no pueden ser la prohibición de este tipo de herramientas, sino que hay que avanzar en materia de cómo operativizar estos sistemas. En Chile existen litigantes que patrocinan miles de causas y que hoy no están pudiendo trabajar a consecuencia de los impedimentos que esto les genera".
La discusión expone una nueva variante en el deseo y la necesidad de actualizar los marcos regulatorios que datan de 2015 en la justicia chilena, los que fueron pensados para esquemas de tramitación física y dejan al margen a las crecientes herramientas digitales.