La plataforma Instagram sorprendió a sus millones de usuarios al actualizar su icónico logotipo tipográfico por primera vez en una década. El rediseño mezcla letras impresas con trazos cursivos, abandonando la clásica fuente fluida que caracterizó a la red social desde sus inicios.
La modificación provocó una rápida ola de reacciones y memes en distintas plataformas digitales. El movimiento generó descontento entre los usuarios, quienes consideraron que el cambio era innecesario frente a otras necesidades de la aplicación.
El impacto en las redes no tardó en escalar, posicionando el tema entre las principales tendencias. Miles de internautas bromearon con la legibilidad del texto de la app, asegurando de forma cómica que el nuevo diseño ahora parece leerse como "Instagzam".
Tal como reportó el medio informativo KCH FM, Adam Mosseri, responsable de Instagram, explicó que la actualización buscaba renovar un sello visual que no se modificaba desde hace diez años. Sin embargo, se acrecentan las críticas ante la falta de atención a las peticiones de los usuarios.