San Francisco vive una nueva fiebre del oro, pero esta vez digital. De acuerdo con un reportaje de la BBC, los salarios millonarios y la venta de acciones de empresas de inteligencia artificial están disparando los precios de las casas a niveles récord, empujando fuera de la ciudad a los residentes tradicionales.
En barrios residenciales como Duboce Triangle, las propiedades de lujo alcanzan cifras millonarias e inspiran negociaciones poco habituales. Un apartamento puesto a la venta por casi US$3 millones generó interés de compradores dispuestos a pagar mediante la transferencia de acciones de empresas como OpenAI o Anthropic.
Cifras récord en el mercado inmobiliario
Según datos de la firma Redfin publicados por la BBC, el precio promedio de venta en la ciudad alcanzó un máximo histórico de US$1,76 millones. Esta cifra supera de manera abrumadora el promedio nacional estadounidense, situable en torno a los US$400.000.
En solo doce meses, los precios en la ciudad se dispararon hasta un 19%, revirtiendo la desaceleración sufrida durante la pandemia. "Son precios astronómicos", afirma Daryl Fairweather, economista jefe de Redfin, en declaraciones recogidas por el medio británico.
"La gente tiene mucho dinero y está lista para comprar".
Empleados convertidos en multimillonarios
El verdadero combustible de este fenómeno son los salarios y las opciones sobre acciones. Reportes de la BBC señalan que más de 600 trabajadores y excolaboradores de OpenAI vendieron títulos por un valor combinado de US$6.600 millones, un promedio de US$11 millones por participante. Un fenómeno similar ocurrió en Anthropic, con ventas estimadas en US$6.000 millones.
Esta liquidez masiva permite realizar compras al contado y ganar disputas de ofertas que elevan los valores finales. "Las guerras de ofertas de hoy en día se considerarán gangas, y de hecho ya lo son", sostiene la agente inmobiliaria Rachel Swann a la BBC.
La brecha social que desplaza a las familias
La escasez crónica de oferta residencial amplifica este impacto.
"De repente, el dinero generado por la IA puede tener un efecto desproporcionado", explica la especialista inmobiliaria Danielle Lazier.
Esta disparidad fuerza a las familias ajenas al sector tecnológico a abandonar la ciudad por no poder competir con los pagos en efectivo. "No nos habríamos ido si hubiéramos podido permitirnos quedarnos", lamenta una madre de familia entrevistada por la BBC. "Es una lástima, y me molesta un poco ver cómo todo este dinero extra de la IA está dejando fuera a los demás".