Poco más de dos horas duró el entretiempo del partido entre Francia e Irak en Filadelfia a causa de la intensa lluvia y amenaza de tormenta eléctrica que obligó a la aplicación del "protocolo antitormentas".
La normativa sostiene que el juego "recién se puede reanudar 30 minutos después de la caída del último rayo en un radio de 12.87 kilómetros alrededor del estadio", lo cual obligó a la extensa pausa del encuentro válido por la segunda fecha del grupo I.

Asimismo, las autoridades locales son las únicas en determinar cuándo y por cuánto tiempo se detiene el juego.
Franceses e iraquíes salieron a la cancha cerca de las 19:45 horas (hora local) para realizar los ejercicios de reactivación mientras que el compromiso se reanudó a las 20:00 horas.
Dado el extenso tiempo de paralización, la FIFA tomó la inédita decisión de eliminar la cuestionada "pausa de hidratación" (coliing break en inglés) para el segundo lapso.


