Preocupación hay en Italia por lo que pueda suceder el domingo cuando dos grandes eventos deportivos se desarrollen simultáneamente. Uno es el derbi entre la Roma y la Lazio, correspondiente a la penúltima fecha de la Serie A y el otro es la gran final del Masters 1000.
Ambos encuentros se disputarán en recintos ubicados a escasos metros y ya generó una polémica entre las autoridades, desatando un conflicto en relación a las medidas de seguridad y coordinación.
Por eso, la Prefectura de Roma, el órgano del Ministerio del Interior que representa al Gobierno en la provincia y ciudad de Roma, decidió que el derbi se juegue el lunes a las 20:45 horas para asegurar las medidas correspondientes y para que no coincidiera el mismo día con la final del torneo de tenis.
Ante esta decisión, la Serie A publicó un comunicado en el que rechaza la orden de la Prefectura romana y critica que lo hizo "de forma arbitraria" y sin tener en cuenta el resto de partidos que deben jugarse al mismo tiempo.
"Además de contradecir abiertamente de forma incomprensible su propia declaración -expresada al inicio de la temporada- de no jugar el derbi por la noche, no tiene en cuenta que el aplazamiento del partido Roma-Lazio, en una jornada sujeta a la obligatoriedad de jugarse simultáneamente, conllevará inevitablemente el aplazamiento de otros cuatro partidos, que atraen a unos 300.000 aficionados", denunció la Serie A.
En reacción al comunicado, las autoridades romanas plantearon adelantarlo de hora el domingo de las 12:30 a las 12:00 para facilitar la gestión del orden público y la movilidad en la ciudad, y retrasar al menos media hora la final del Masters 1.000 de Roma, que se jugaría no antes de las 17:30 de ese día.
El derbi debe disputarse en el mismo horario que los de Juventus, Milan, Nápoles y Como, ya que todos están compitiendo por puestos de Champions League y en esa jornada podría certificarse matemáticamente la clasificación de alguno de ellos.

