Rodrigo Mannara, exdelantero de Cobreloa, Deportes Puerto Montt y Universidad Católica, salió del ostracismo y reapareció en una distendida entrevista con RedGol, en la cual contó cómo es su vida alejado del fútbol profesional.

"Estoy extrañando el fútbol como loco, uno envejece. Alejado, me mantengo activo, pero en lo laboral nada que ver con eso", comenzó. "Soy chofer de una distribuidora. Estoy bastante bien; todos me preguntan por qué no soy director técnico. Hice el curso. Me encanta y me habría gustado ser un gerente deportivo, buscar jugadores a un lado y elegir. Trabajar en un equipo como Cobreloa, me gustaría seguir trabajando. Pero es muy difícil el tema. Cualquiera opina de fútbol hoy", continuó.
El exdelantero también hizo una autocrítica en torno a cómo manejó su trayectoria. "Compré mi casa en 2004. Una linda y grande. Hoy puede valer mucha plata, pero no invertí bien. No tuve a alguien que me sepa manejar la plata. Cuando uno era chico y empieza a ganar plata, despilfarré. Muchos que jugaron conmigo ni siquiera compraron su casa; yo, por suerte, pude, pero no manejé bien el tema económico, aunque tampoco fue que jugué 10 años en Europa", puntualizó.
La "Furia", como era apodado por su temperamento explosivo, recordó su etapa en Calama y el breve paso por el cuadro estudiantil. "El Fantasma Figueroa fue muy bueno, no sabes todas las peleas que tuvimos. Me marcó, me tuvo confianza y después me llevó a Católica. Con el diario del lunes, no me tendría que haber ido nunca de Cobreloa. Quería seguir ahí hasta el fin de mi carrera. Tenía la cabeza media abombada, la relación con los dirigentes no era buena, pero Cobreloa siempre estará en mi corazón. Me abrió las puertas y la mayor felicidad de mi vida estuvo en Chile", manifestó.
"Me gustaría mucho trabajar en Chile. Estudiar para ser gerente deportivo, buscar jugadores o ayudar a Cobreloa como ellos quieran", cerró Mannara.

