Steve Mandanda, exarquero del Olympique de Marsella y campeón del mundo con Francia en Rusia 2018, publicó su libro autobiográfico "El Día Después", escrito donde reveló sus problemas de salud mental y la compleja depresión que lo afectó en el tramo final de su carrera.
"Desde hace algunas semanas, ya casi nada tiene sabor. Es julio, estoy solo, hace calor, la ventana entreabierta, Rennes en pleno verano. Oscilo como un péndulo. Mis días son interminables y vacíos. Vacíos de energía. Vacíos de sentido. ¿De verdad esto es la pequeña muerte? (...) No estoy bien. No hago nada, absolutamente nada", sostiene un extracto del texto.
"¿En qué me voy a convertir? ¿Qué hago con mi vida, con mis días? Me hundo en silencio (...) No tenía ganas de parar definitivamente, demasiado consciente de que amaba esa vida", puntualiza otro de los fragmentos que han sido publicados en las últimas horas.

Asimismo, Mandanda confesó el vacío que sintió tras alejarse de las canchas luego de no renovar con Rennes. "Ya no tengo ningún horario, ni ritmo, ni citas, nada. Es catastrófico, me veo desde arriba (...) No me gusta nada de mi vida en este momento. Creo que soy infeliz. En todo caso, estoy perdido. Ya no tengo referencias. Ya no tengo mis dos palos ni el fútbol delante de mí. Ya no tengo el vestuario, el brazalete, las miradas, las palabras, las bromas, los compañeros, nuestros cafés, las charlas, las concentraciones, los aviones, las sesiones específicas, el vídeo, los descansos, los pases que resuenan", sintetizó.
"He cogido tres o cuatro kilos y ya no es aceptable. Cuando no hago nada, tiendo a comer, a beber refrescos, un mal cóctel. Es un verdadero círculo vicioso: salgo menos porque no tengo ganas de que la gente me vea así. Me aíslo. Al despertarme, en el espejo, las ojeras. Y así sucesivamente. La sensación de vacío es abismal algunos días", concluyó el otrora guardavallas.

