Falso anuncio sobre la muerte del rey Carlos III desata confusión en Reino Unido
La situación ocurrió cuando la estación de radio Radio Caroline activó accidentalmente el protocolo especial que utilizan los medios del Reino Unido en caso de la muerte de un monarca.
Jueves 21 de mayo de 2026
El rey Carlos III volvió a ser tema de conversación en redes sociales luego de que una emisora británica anunciara por error su supuesto fallecimiento, generando confusión entre los auditores y una rápida propagación de rumores en internet.
La situación ocurrió cuando la estación de radio Radio Caroline activó accidentalmente el protocolo especial que utilizan los medios del Reino Unido en caso de la muerte de un monarca. El procedimiento incluye mensajes específicos al aire e incluso interrupciones en la programación habitual.
Según explicó Peter Moore, responsable de la emisora, el incidente fue provocado por una falla informática en el estudio principal. Tras detectar el error, la radio restableció sus transmisiones y emitió una disculpa pública tanto al rey como a los oyentes.
La equivocación llamó especialmente la atención porque ocurrió en un momento en que la salud del monarca sigue siendo observada de cerca. Carlos III reveló en 2024 que padece cáncer, aunque posteriormente informó que su tratamiento ha mostrado resultados positivos y que continúa desarrollando actividades oficiales.
De hecho, mientras los rumores circulaban en internet, el rey se encontraba participando junto a la reina Camila en una agenda oficial en Belfast, Irlanda del Norte. Durante la visita asistieron a eventos culturales, recorrieron distintas instituciones y sostuvieron encuentros con autoridades locales.
El episodio terminó siendo una falsa alarma, pero volvió a poner el foco sobre la salud del soberano británico, quien mantiene una activa agenda pública durante el segundo año completo de su reinado.
Carlos III asumió el trono tras la muerte de la reina Isabel II en septiembre de 2022 y fue coronado oficialmente en mayo de 2023 en una ceremonia realizada en la Abadía de Westminster, seguida por millones de personas en todo el mundo.