Chileno sorprende en China con tradicional show de organillero
Roberto Yurisic vive hace casi una década en el país asiático, donde impulsa “Organillero Transpacífico”, un proyecto que lleva la música del organillo chileno a nuevas audiencias.
Domingo 28 de junio de 2026
Según el medio nacional The Clinic, con traje elegante, sombrero clásico y un organillo que llama la atención a primera vista, Roberto Yurisic ha logrado instalar una tradición chilena al otro lado del mundo.
El artista nacional, de 35 años, vive en China y actualmente desarrolla el proyecto “Organillero Transpacífico”, una propuesta con la que mezcla música, espectáculo callejero y patrimonio popular chileno.
A diferencia de las plazas, ferias o calles donde el sonido del organillo puede resultar familiar en Chile, Roberto realiza sus presentaciones en ciudades chinas, donde muchas personas ven por primera vez este tradicional instrumento.
Su historia con el país asiático comenzó en 2017, luego de viajar desde Chile a Hong Kong y recorrer distintas zonas de China. Antes de eso, trabajaba como payaso y monociclista junto a su compañía Le Fracás, además de participar en espectáculos ligados al mundo circense.
Durante uno de sus viajes, conoció a un trapecista chileno en una función de circo en la provincia de Yunnan. Ese encuentro terminó abriéndole una nueva oportunidad laboral, ya que posteriormente fue convocado para integrarse a una gira de cuatro meses por distintas ciudades chinas.
En ese período también conoció a Matilda, una joven china que participó en una de sus rutinas sobre el escenario. La conexión entre ambos continuó después del show y, tiempo más tarde, Roberto regresó a China para pedirle matrimonio en las montañas de Wuyishan.
Sin embargo, su vida cambió abruptamente a fines de 2019, cuando se encontraba en Wuhan junto a un circo que preparaba un nuevo espectáculo. La llegada del Covid-19 paralizó los planes y los obligó a enfrentar meses de confinamiento.
“Todos encerrados en sus casas, pero nosotros no teníamos casas, estábamos viviendo en unos contenedores al lado del circo”, recordó el artista.
Tras el cierre del circo, Roberto y Matilda se trasladaron a Xiamen, donde comenzaron una nueva etapa. En ese tiempo, el chileno incursionó en la importación de productos desde China a Chile, un negocio que le permitió sostenerse económicamente.
Pese a eso, sentía que necesitaba volver a su esencia artística. “Nos salvó la vida, pero yo soy artista”, expresó.
La idea del organillo surgió durante una visita a Chile en 2023. Roberto buscaba crear un espectáculo callejero con identidad chilena y decidió adquirir un antiguo organillo perteneciente a una familia vinculada a la tradición de los chinchineros.
El instrumento fue trasladado hasta China en avión por su padre, dando inicio al proyecto “Organillero Transpacífico”.
La recepción del público fue inmediata. Según contó, la primera vez que salió con el organillo en China causó gran sorpresa entre las personas que se acercaron a verlo.
“El primer día que salimos con el organillo en China fue una locura, a la gente le encantó. Los chinos se vuelven locos”, relató.
Hoy, Roberto asegura que este oficio le ha permitido reencontrarse con el arte y, al mismo tiempo, compartir una tradición chilena con personas que nunca habían escuchado el sonido de un organillo.
“Es un oficio que a mí me trajo mucha alegría porque la música del organillo es tan bonita, es antigua, es de otro tiempo. La felicidad que le trae a la gente es algo que me encanta”, sostuvo.