Alemania condena a iraquí por esclavizar a niñas yazidíes
Tribunal Regional Superior (OLG) de Múnich condenó a una pareja iraquí por esclavizar a dos niñas yazidíes y por pertenecer a la organización terrorista Estado Islámico (EI).
Lunes 13 de julio de 2026
Tras más de un año de juicio por graves crímenes contra niñas yazidíes, el Tribunal Regional Superior de Múnich dictó sentencia contra una pareja iraquí que esclavizó a dos niñas yazidíes en Irak.
Cadena perpetua y detención juvenil
El tribunal condenó al hombre a cadena perpetua y a la mujer a nueve años y medio de detención juvenil, entre otros delitos, por genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, abuso sexual agravado de menores y complicidad en dichos crímenes. La pareja se ha separado; la mujer también se había declarado víctima al inicio del juicio.
"No es necesario un asesinato para establecer los elementos de este delito”, declaró el juez principal en relación con el crimen de genocidio. También puede cometerse si "un niño de un grupo es trasladado por la fuerza a otro grupo”.
Todo gira en torno a "sucesos que tuvieron lugar principalmente en una casa de barro en los límites del desierto sirio hace ocho años”, afirmó el juez.
Crímenes en una "casa de barro”
El tribunal considera probado que los dos acusados compraron y explotaron como esclavas a dos niñas yazidíes en Irak, y que el hombre, que trabajaba como peluquero en la capital bávara antes de supuestamente radicalizarse en una mezquita de Múnich, abusó sexualmente de las niñas en esa casa de barro.
La mayor de las dos tenía solo doce años cuando comenzó su calvario en Irak. Después de que su familia lograra comprar su libertad al denominado Estado Islámico (EI), vivió durante años en un campo de refugiados en el norte de Irak.
Compareció como codemandante y describió ante el tribunal lo que le sucedió: "Las mujeres yazidíes éramos esclavas; incluso los perros valían más que nosotras". Durante ese tiempo, fue "quemada deliberadamente con agua hirviendo", "torturada psicológicamente, maltratada verbalmente e insultada", según declaró el juez.
"Cómprala, aún no la han violado"
"Antes de comprarme, me miró", declaró. Le quitó el velo y le examinó el cabello. "Él y sus amigos del Estado Islámico se burlaron de mí y dijeron: "Cómprala, aún no la han violado". En aquel entonces, era solo una niña: "Toda mi infancia estuvo marcada por la violencia".
El tribunal presume que fue llevada a la casa por sugerencia de la acusada para impedir que su esposo tomara una segunda esposa. "Una segunda esclava le pareció el menor de dos males, porque también podía ser vendida".
En la casa de la pareja, ella tenía que lavar los platos y limpiar, y el acusado la violaba por la noche. "Tomó un palo y me golpeó las plantas de los pies", declaró. Y añadió: "Me obligó a acostarme con él". Antes de eso, también había violado a la segunda niña yazidí que tenía bajo su custodia, que entonces tenía apenas siete años. Según el tribunal, el acusado quería a esta niña como un supuesto "regalo de bodas".
En una ocasión, el acusado vistió y maquilló a la niña antes de atarla y violarla; así lo describió la joven ante el tribunal.
"Devolver al pueblo yazidí parte de su autoestima y esperanza"
"La violencia monstruosa está tan alejada de toda humanidad que parece irreal", explicó el representante de la Fiscalía General Federal. Todo servía al objetivo del EI de destruir la fe yazidí. La esposa, ahora de 30 años, quien expresó remordimiento y comprensión ante un perito ("moralmente, estaba ciega"), se disculpó durante el juicio y declaró en su alegato final: "Lo siento". Su esposo no hizo comentarios.
En agosto de 2014, EI lanzó un ataque contra el asentamiento de la comunidad religiosa yazidí en las montañas de Sinjar, en el noroeste de Irak. Su objetivo era destruir la religión yazidí mediante la conversión forzada de sus miembros, su reeducación religiosa, el secuestro y la esclavización, la violación de mujeres y niñas, y la ejecución de hombres que se negaran a convertirse.
Tras la conclusión de la misión UNITAD de la ONU, el Ministerio de Exteriores alemán declaró en aquel momento: "En particular, se pudieron documentar crímenes contra minorías como la comunidad yazidí en Irak". Y añadió: "Gracias al trabajo del equipo de UNITAD, se identificaron y exhumaron 68 fosas comunes".
El juez del caso expresó ahora su esperanza de que "este juicio penal contribuye procesar el pasado" y a "devolver al pueblo yazidí parte de su autoestima y esperanza".
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rml (dpa, afp)