LATAM Brasil condenó los insultos racistas y homofóbicos de Germán Naranjo Maldini
"LATAM confía en la aplicación ejemplar de las medidas legales aplicables, incluida la legislación relativa a los pasajeros conflictivos", manifestó la empresa por medio de un comunicado.
Lunes 18 de mayo de 2026
Latam Brasil condenó el episodio de racismo, homofobia y xenofobia protagonizado por un ciudadano chileno en contra de tripulantes de cabina en un vuelo rumbo a Alemania e informó que se encuentran cooperando con la Policía Federal.
Cabe recordar que el bochornoso hecho oucrrió el pasado 10 de mayo en un vuelo LATAM Airlines que cubría la ruta Sao Paulo - Frankfurt, trayecto en el que Germán Naranjo Maldini intentó abrir una de las puertas de la aeronave.
Ante esta situación, la tripulación procedió a contener al hombre de 51 años, lo que habría generado su molestia, por lo que comenzó a agredir verbalmente a los miembros de cabina con insultos discriminatorios. Pese a su ataque, permaneció a bordo del vuelo hasta Alemania.
Sin embargo, el pasado viernes fue detenido por la policía local de São Paulo durante su regreso a Brasil, pues existía una orden de captura en su contra.
El comunicado de Latam
A raíz de este incidente, LATAM Brasil emitió un comunicado en el cual catalogó el hecho como repugnante y ha expresado que "condena enérgicamente cualquier acto de violencia, racismo o discriminación y no lo tolerará".
En esa misma línea, la empresa respaldó al tripulante agredido verbalmente, quien fue "víctima de un cobarde ataque mientras desempeñaba sus funciones profesionales".
Además, informaron que se encuentran cooperando con la Policía Federal "y se está llevando a cabo una rigurosa investigación interna sobre la conducta de todos los implicados".
"LATAM confía en la aplicación ejemplar de las medidas legales aplicables, incluida la legislación relativa a los pasajeros conflictivos", cerraron.
Actualmente, Germán Naranjo se encuentra recluido en el Centro de Detención Provisoria 2 de Guarulhos. De manera preliminar, arriesga penas entre 2 y 5 años de cárcel, además de una multa a ser determinada por un juez