Un grupo de 13 empresas salmoneras presentó acciones judiciales para impedir que se haga pública información vinculada al desempeño sanitario y productivo de sus centros de cultivo, luego de una resolución emitida por el Consejo para la Transparencia (CPLT).
Las compañías recurrieron ante la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, la que resolvió suspender temporalmente la entrega de antecedentes mientras se analiza el fondo del caso.
La controversia surgió luego de que un profesional ligado a la empresa Ceres BCA solicitara a Sernapesca información detallada sobre los centros de cultivo salmonero, incluyendo datos relacionados con mortalidad de peces, tratamientos farmacológicos y cargas parasitarias reportadas desde enero de 2025.
En una primera instancia, Sernapesca entregó parcialmente los antecedentes y rechazó aquellos vinculados a empresas que se opusieron a la divulgación. Sin embargo, posteriormente el CPLT acogió un reclamo presentado por el solicitante y ordenó liberar toda la información retenida.
Las empresas involucradas
Las acciones judiciales fueron ingresadas en dos causas separadas. En una de ellas participan compañías como Salmones Blumar, Australis Mar y Salmones Aysén, mientras que la otra fue presentada por firmas como Cermaq Chile y Salmones Humboldt.
Desde las salmoneras sostienen que la información solicitada está protegida por normas de reserva contempladas en la Ley de Transparencia, argumentando que su difusión podría afectar seriamente sus intereses económicos y comerciales.
Según las empresas, la combinación de los antecedentes requeridos permitiría reconstruir estrategias sanitarias, productivas y farmacológicas, lo que eventualmente podría beneficiar a competidores internacionales de países como Noruega, Escocia o Canadá.
Además, las compañías cuestionaron el perfil de quien realizó la solicitud, indicando que la firma Ceres BCA presta servicios vinculados a la sanidad animal y asesorías estratégicas para la industria acuícola.
En esa línea, afirmaron que la entrega de estos datos podría transformarse en una ventaja competitiva para terceros, permitiendo identificar patrones de manejo sanitario, zonas críticas y estrategias comerciales utilizadas por cada productor.

