Detectan 803 microsismos en una falla de la Cordillera de los Andes: ¿Qué significa?
Los eventos sísmicos fueron registrados entre fines de 2023 e inicios de 2024 en un área de cerca de 100 kilómetros cuadrados.
Martes 18 de agosto de 2026
Un total de 803 microsismos fueron detectados en la comuna de San Esteban, en la precordillera de la Región de Valparaíso, revelando que esta zona de la Cordillera de los Andes continúa deformándose en la actualidad. El hallazgo fue realizado por investigadores de la Universidad de Chile en las cercanías de la falla Cariño Botado.
Los eventos sísmicos fueron registrados entre fines de 2023 e inicios de 2024 en un área de cerca de 100 kilómetros cuadrados. Se trata de movimientos de muy baja magnitud, entre 1 y 2 Mw, y a escasa profundidad, por lo que los científicos descartaron que representen un riesgo sísmico para la población.
La investigación, publicada en la revista Geology, entrega por primera vez evidencia de sismicidad cortical en las inmediaciones de esta falla. El proyecto fue liderado por la académica Luisa Pinto y es parte de una serie de estudios desarrollados por la Universidad de Chile para conocer mejor las estructuras geológicas presentes en la precordillera de Valparaíso.
Para detectar estos microsismos, los investigadores instalaron una densa red de sensores y utilizaron herramientas de inteligencia artificial y machine learning. Según explicó el investigador Bertrand Potin, esta tecnología permitió identificar, localizar y calcular la magnitud de los eventos de manera automatizada, generando un detallado registro de la actividad sísmica de la falla Cariño Botado.
El académico Andrei Maksymowicz destacó que, aunque la zona cercana al paralelo 33°S ha sido estudiada durante décadas, la actividad sísmica superficial seguía siendo una incógnita debido a la falta de redes enfocadas específicamente en detectar este tipo de movimientos. El nuevo hallazgo permite así descartar la idea de que esta parte de la precordillera se encontraba completamente inactiva.
Además de confirmar la deformación actual del frente andino, los 803 microsismos podrían aportar nuevas pistas para comprender los procesos que han dado forma a la Cordillera de los Andes y la influencia de la subducción de la placa de Nazca y la dorsal de Juan Fernández.
Eso sí, los investigadores recalcaron que, por su baja magnitud, esta actividad no representa una amenaza para los habitantes de San Esteban.