Universidad Católica sufrió un duro golpe de realidad, perdió 3-0 contra Estudiantes de La Plata en el Claro Arena y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores.
Joaquín Correa (44') y un doblete de Guido Carrillo (53', 83') sellaron la clasificación del elenco trasandino que no pasó zozobras y dominó sin problemas a un cuadro cruzado que echó demasiado de menos a Fernando Zampedri, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas.
Tras el tercer tanto "pincharrata", los hinchas pasaron de la tristeza a la rabia y apuntaron sus dardos hacia la dirigencia de Cruzados con un duro cántico. "Dirigentes, la concha de su madre (sic), a ver si se dan cuenta, que no los quiere nadie", sonó estruendosamente.
Los epítetos y críticas de los fanáticos estudiantiles tienen un trasfondo: el flojo mercado invernal de fichajes, donde sólo se logró la incorporación de Agustín García Basso, proveniente de Racing Club, y fracasaron las tratativas por Matías Catalán.

