Antes de dormir, Oseías saca la pulsera de Ana y recuerda el momento en el que se vieron por primera vez. Su amigo Caleb le hace ver que ella es una egipcia y que lo olvidó, pero él cree que tiene posibilidades.
Caminando por la ciudad, Oseías vuelve a ver a Ana y decide entregarle la pulsera que ella perdió. Ambos vuelven a sentir lo mismo de la primera vez que se vieron.