El rey Balac no tomó muy bien el regreso de Zur al palacio, ya que puso en peligro sus planes para acercarse a Moisés. Es por eso que para corregir este grave error, decide encomendarle una nueva tarea: encontrar a Natán y matarlo. Para ello, es necesario que vuelva a ejercitar sus habilidades con la espada, para poder atacar y defenderse sin problemas.
Durante su entrenamiento, Balaam se acerca a él para preguntarle sobre su ida a Hesbón, de la cual no está muy seguro, pues podría ser aún más arriesgada de lo que parece.
Además, esta misión no sólo es importante para Balac, sino también para su hermana Elda, quien está muy preocupada de que las cosas no salgan como esperan...