Oseías fue llevado muy pequeño a trabajar como esclavo a Abu Simbel, para continuar con las construcciones ordenadas por el rey Ramsés. Los años pasaron y Eliseba y Aarón esperan con ansías que en el barco donde vienen los esclavos aparezca su amado hijo, y así fue el esperado reencuentro.
El hijo de Num y Amalia es igual de solidario que sus padres y tiene como mejor amigo a Caleb, a quién considera como un hermano más. Sin embargo, en su regreso a Pi-Ramsés, Oseías queda flechado por Ana, la hija de Apuki.