Karen se despide de su hijo porque debe ir a trabajar, pero la curiosidad llevó a Bak a seguirla para conocer el lugar donde ella realiza sus actividades.
Luego de seguir los pasos de su madre, Bak llega hasta la casa de Senet, lugar donde descubre que Karen trabaja como bailarina.
Karen ve que su hijo está mirándola en la casa de Senet y corre para explicar la situación, pero él le dice que no quiere volver a verla.