El estreno de "Zona de Control" por TVN nos presentó impactantes historias sobre el trabajo de la Policía de Investigaciones y de agente de seguridad del aeropuerto que velan por el resguardo de la frontera área de nuestro país.
Uno de los casos que más llamó la atención fue la que protagonizaron una pareja de brasileños, con destino Nueva Zelanda con escala en Chile, que encendieron las alarmas de los encargados por el resultado que arrojó el "body scanner".
En su paso por el tecnológico rayos x, integrantes de la PDI identificaron la presencia de cuerpos extraños en el hombre quien luego de un breve interrogatorio confesó poseer al interior de cuerpo 76 ovoides cargados con cocaína, tratándose de un peso de 70 gramos aproximadamente.
Además, señaló que por el transporte le pagarían 20 mil reales en efectivo, unos 3.374.664 pesos chilenos, y que el motivo de participar en esta operación es netamente monetaria. "El dinero no rinde, por desgracia terminamos haciendo esto", reveló.
La versión de su esposa
"Él tiene droga en su estómago, necesitamos llevarlo al hospital lo más rápido posible para que se lo saquen porque puede estar en riesgo su vida", fue la advertencia que el policía le explicó a la esposa del sujeto para luego preguntarle si ella era cómplice en la operación.

De acuerdo al relato de Rafael Venegas, el traslado de droga en el cuerpo es una de las tantas modalidades de ocultamiento que existen, sin embargo, es una de las difíciles de detectar y la más peligrosa.
En detalle, cada cápsula confeccionada con látex contiene 10 gramos y una simple rasgadura permitiría que la droga ingrese a la sangre del pasante y matarlo.
Posteriormente, la pareja fue trasladada hasta un recinto hospitalario y donde por protocolo se les realizaron unos rayos X. Allí se logró determinar que la mujer sí cargaba en su cuerpo droga.

"Se confirmó que tenía cápsulas ovoidales, unas 103 con clorhidrato de cocaína. En total ambos, llevaban dos kilos", detalló Sergio Paredes, subprefecto jefe antinarcóticos del aeropuerto PDI.
Finalmente, los dos ciudadanos brasileños fueron detenidos por la PDI y puestos a disposición del Primer Tribunal de Garantía de Santiago.
Si son condenados por tráfico internacional de droga podrían pasar por lo menos un año de prisión.