Cristina Araya relata que cuando se encontraba en maquillaje, comenzó a temblar porque sintió la presencia de una mujer, que falleció hace algún tiempo, y que acompaña a Américo.
Al escuchar lo ocurrido, Américo le entregó la autorización a Cristina para que describiera a esa persona. Se trataba de su abuela, pero la conexión que sintió la psíquica fue de madre e hijo.
Amércio se emocionó por la increíble situación que estaba viviendo, ya que Cristina Araya lo trasladó hasta su infancia cuando logró ver una antigua casa, que finalmente fue el lugar donde se crió el artista nacional.