El uso de pantallas se ha convertido en algo común en nuestra sociedad: hoy en día su uso es casi inevitable y prohibirlas por completo es muy difícil. Por esto es fundamental crear, desde el inicio, una convivencia sana con ellas.
En primer lugar, se debe considerar el tipo de pantalla, ya que no todas tienen el mismo riesgo. Los niños y niñas tienen acceso principalmente a la TV, los tablets y los teléfonos celulares.
Respecto a este último, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que antes de los 12 años ningún niño ni niña debería usar celulares. Ya que el mayor riesgo de este dispositivo es que, eventualmente, se puede acceder a redes sociales.
Es importante ver cuáles son los usos que niñas y niños, muchas veces menores que la edad recomendada para usar celular, les dan a las diferentes tecnologías y cuánto tiempo permanecen en ellas.
Pero, ¿cómo podemos aplicar medidas restrictivas o de control si nosotros, los adultos, las usamos de manera permanente y sin restricciones? La ciencia nos dice que niños y niñas aprenden más por lo que observan que por lo que les decimos. Si nos ven en el celular constantemente, no podemos esperar que ellos y ellas comprendan que no deben hacer lo mismo.
Entonces, ¿cómo podemos abordar esta situación? Debemos partir por ser un modelo a seguir y enseñarles a través del ejemplo. Esto implica reducir nuestro uso en pantallas cuando no es necesario, respetar las reglas que ponemos como por ejemplo; no usar celulares en la mesa o mientras se está comiendo. Si nosotros cumplimos, ellos también lo harán.
Al pasar gran parte de nuestro tiempo libre en el celular, muchas veces estamos físicamente presentes, pero emocionalmente ausentes y esto es percibido por nuestras niñas y niños. La atención que les brindamos los hace sentirse en un entorno de comprensión, valoración y seguridad. Pasar tiempo de calidad con ellos y ellas fortalece nuestro vínculo y su autoestima.
Te entregamos tips para tener tiempo de calidad con tus hijas e hijos y para ser un buen ejemplo en el uso de pantallas:
- Establece horarios sin pantallas: Define momentos del día libres de dispositivos, como la hora de la comida o antes de dormir. Estos espacios serán perfectos para conversar y disfrutar en familia, sin distracciones.
- Practica el uso consciente de la tecnología: Usa las pantallas como herramientas de aprendizaje o entretenimiento en conjunto, viendo contenido que puedan disfrutar y comentar después, en lugar de usarlas como niñera digital".
- Sé intencional con tus pausas: Dale prioridad a estar presente cuando compartan tiempo. Pon el celular en silencio o déjalo en otra habitación durante las actividades familiares, para demostrar que el tiempo con ellos y ellas es lo más importante.
El uso de la tecnología puede traer beneficios si es usada correctamente, sobre todo cuando existe un propósito pedagógico detrás y se guían con fines de aprendizaje.
En NTV te invitamos a escuchar junto a tus hijos o hijas la canción “Luna en cuarto menguante” para complementar esta información de forma divertida.