Click acá para ir directamente al contenido
Lunes 11 de mayo de 2026

11 de mayo, Día nacional del Teatro: Por qué se celebramos ese día

Chile celebra el Día Nacional del Teatro, una fecha que coincide con el natalicio de Andrés Pérez Araya. En honor a su legado se creó la ley 20.153, que oficializó este día de conmemoración y celebración.

TVN.cl

Andrés Pérez Araya, El hombre detrás del 11 de mayo y la revolución de las tablas chilenas

Más allá de la efeméride legal, esta fecha rinde tributo a un hombre cuya vida fue tan dramática, diversa y apasionada como las obras que montó. 

Desde su infancia en el sur de Chile, hasta lucirse en los escenarios parisinos, la historia de Andrés Pérez es la historia de un artista que decidió sacar el teatro a la calle para hacer partícipe a la gente de este arte.

Su llegada al teatro profesional fue un acto de rebeldía, ya que pese a obtener el mejor puntaje en la Prueba de Aptitud Académica y matricularse en la carrera de ingeniería, en un viaje a Santiago postularía en secreto a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, a espaldas de su padre. Está decisión marcaría una vida abrazada al talento y el drama.

Ya en 1975 trabajaba como bailarín y coreógrafo en el mítico Bim Bam Bum y en programas como Sábados Gigantes. Espacios que lo empujaron a participar en la versión de “Romeo y Julieta" que dirigió Fernando González en la compañía de Teatro Itinerante. 

Cada oportunidad lo acercaba a la perfección en las artes escénicas, siguiendo esa senda fue en 1982 que la prensa lo catalogó como una revelación del año tras protagonizar la obra “Lautaro” de Isidora Aguirre. Mientras brillaba ante la opinión pública, aprovechó ese espacio para desarrollar proyectos con la compañía Teatro Urbano Contemporáneo junto a otros colegas, llevando el teatro a las calles y formar interés en los espectáculos al aire libre, lo que lo llevaría a crear el colectivo Teatro Callejero.  

Gracias a esto le ofrecieron una residencia de cuatro meses en París, lo que se transformó en una beca en la prestigiosa compañía Théâtre du Soleil, donde interpretó el rol que lo consagró como artista internacional, Mahatma Gandhi en “La indiada” en 1987. 

Andrés Pérez encargando a Ghandi, 1987. Foto: Colecciñon Biblioteca Nacional.

Y como cada paso en su carrera lo empujaba a otro gran hito, fue al año siguiente que materializó su interés por llevar a las tablas el poemario de décimas de “La Negra Ester” de Roberto Parra, convirtiéndolo en un gran montaje, que más tarde sería el más visto y masivo de Chile. Tras esto formó la compañía Gran Circo Teatro, con la que presentó otros grandes espectáculos como “El Desquite” y “Tomás”. 

Fue un crítico por la falta de fondos estatales en la cultura, y exigió la creación de un Ministerio de Cultura en los noventa. En medio de esta frustración continuó con montajes masivos que causaron revuelo en la crítica, como su versión travestida de la obra “Madame de Sade” de Yukio Mishima. 

En 2001 una severa neumonía lo obligó a internarse, dejando inconcluso sus trabajos en las tablas como “Viaje a la semilla” de Alejo Carpentier.  Tras quedar internado en la Unidad de Tratamientos Intensivos del Hospital San José, falleció el 3 de enero de 2002. Dejando un legado artístico fuertemente arraigado al compromiso social, impulsor de una estética novedosa que marcó a una generación que renovó las artes en períodos de incertidumbre para el país. 

En honor a su legado se creó la ley 20.153, promulgada el 26 de diciembre de 2006, que instauró el 11 de mayo como el Día Nacional del Teatro, recordando a Andrés Pérez, como figura clave del teatro chileno.

Andrés Pérez en 1987. Foto Alvaro Hoppe. Archivo de la Biblioteca Nacional. 

Te podría interesar