Ubicada en uno de los sectores más distinguidos y silenciosos de la capital argentina, la residencia de Benjamín Vicuña es una obra de arquitectura clásica que prioriza la luz y el confort. En una entrevista exclusiva con la revista CARAS, el actor reveló que la propiedad cuenta con una superficie cercana a los 500 metros cuadrados, distribuidos de manera "funcional y elegante".
La estructura impresiona por su magnitud:
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4 plantas conectadas por escaleras de diseño.
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5 dormitorios amplios para la vida familiar.
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8 baños con terminaciones de lujo.

Arquitectura con sello europeo
La estética del hogar de Vicuña es una síntesis de inspiraciones francesas e inglesas, lo que se percibe en las molduras, las aberturas y las proporciones de los ambientes. Según describe el medio argentino, los techos altos y la paleta de colores neutros refuerzan una sensación de calma, alejándose de lo solemne para convertirse en un espacio "pensado para ser habitado".
Grandes ventanales son los encargados de conectar el interior con el exterior, permitiendo que la luz natural sea la gran protagonista durante todo el día.
El rincón más íntimo: Libros y recuerdos
Para el actor, el corazón de la casa no es su gran salón, sino la biblioteca. Entre estanterías repletas de libros y objetos personales, se encuentra el punto más emotivo del hogar: un retrato de Blanca, su hija fallecida, que ocupa un lugar central.
“Un equilibrio entre belleza, sensibilidad y vida real. En cada ambiente hay guiños personales que cuentan algo de su historia”, destaca la publicación sobre este espacio cargado de simbolismo.