Esta jornada se dio a conocer una demanda que interpuso la modelo y empresaria Tyra Banks contra Netflix por difamación.
La acción acusa a la plataforma de haber editado y manipulado sus declaraciones en el documental "Reality Check: Inside America's Next Top Model", una producción que analiza tanto el éxito como las polémicas que marcaron al popular reality show.
Los detalles de la demanda
Según la acción judicial, Banks aceptó participar en el proyecto porque consideraba importante mantener una conversación honesta sobre el legado del programa, incluyendo sus logros y errores.
Sin embargo, sostiene que el resultado final tergiversó sus palabras y construyó una imagen falsa de su papel dentro de la producción, recogió este sábado NBC News.
La demanda señala que Netflix utilizó únicamente 16 minutos de una entrevista que se extendió por tres horas y media, y que las respuestas fueron editadas de manera selectiva para respaldar una narrativa que, según Banks, no refleja lo que realmente expresó.
Banks acusa presunta "edición" de su entrevista
Uno de los puntos centrales del conflicto está relacionado con el testimonio de la exconcursante Shandi Sullivan, quien afirmó en el documental haber sido víctima de una agresión sexual durante las grabaciones de la segunda temporada.
Banks asegura que nunca fue informada sobre esas acusaciones durante la entrevista y que los productores modificaron el montaje para dar la impresión de que estaba respondiendo a preguntas sobre ese caso y evitando abordarlo directamente.
Asimismo, la empresaria afirma respetar el testimonio de Sullivan y reconoce el valor de quienes deciden compartir sus experiencias.
No obstante, argumenta que los realizadores optaron deliberadamente por no informarle sobre esas acusaciones antes o durante la entrevista.
Lo que pide la modelo
Banks solicita una compensación por daños económicos, incluyendo pérdida de ingresos, oportunidades comerciales y otros perjuicios que, según indica, serán determinados durante el juicio.
También asegura que el documental ha afectado significativamente su reputación y su marca personal, construida durante décadas, además de impactar negativamente en la percepción pública de su negocio de helados SMiZE & DREAM.

