Kazajistán marcó un hito en la conservación de la fauna al liberar a Umit, una tigresa del Amur que ya comenzó a recorrer la reserva natural de Ile-Balkhash, en el marco de un ambicioso programa para reintroducir grandes felinos en el país.
La felina forma parte de un grupo de cuatro tigres donados por Rusia y pertenece a una especie estrechamente emparentada con el tigre del Caspio, un emblemático depredador que desapareció de Kazajistán en 1948.
Con este paso, las autoridades dieron inicio oficial al regreso de los tigres a Asia Central, más de siete décadas después de la extinción local de esta especie.
El proyecto busca restaurar el equilibrio ecológico de la zona y consolidar una población estable de estos animales en su hábitat natural, en una iniciativa considerada histórica para la conservación de la biodiversidad en la región.

