En conversación con el presentador Chris Van Vliet, la luchadora chilena de la WWE, Stephanie Vaquer volvió a contar la historia del origen de su característico maquillaje facial durante sus combates.
"La Primera" contó que viene inspirada en la técnica japonesa del kintsugi, que consiste en reparar objetos rotos con oro, simbolizando que las cicatrices y roturas convierten a las personas más valiosas y fuertes.
Vaquer detalló que cuando comenzó en la lucha, en su segunda pelea, sufrió una fractura en su rostro y nariz debido a un golpe de rodilla de su contrincante.
Esta situación la obligó a tomar una pausa de un año y luego de un viaje a Japón conoció la técnica y la filosofía del kintsugi.
"Cuando tu quiebras un plato, ellos sellan las fisuras con oro. Para los japoneses eso te convierte en alguien más fuerte, más duro y yo literalmente rompí mi cara. Traté de adquirir algo sobre Japón porque aprendí mucho allá y amo Japón", detalló durante la entrevista.
Anteriormente, la luchadora señaló que "cuando se repara algo que está roto, adquiere más valor" y que gracias a su viaje a Japón aprendió a ser más fuerte, aprender un estilo de vida diferente y enseñó a respetar la lucha libre.