En medio de las muestras de cariño tras la muerte de Eduardo Cruz-Johnson, el periodista Rafael Cavada compartió una emotiva historia que refleja el lado más humano del histórico rostro de TVN.
Fue en el canal de streaming “Turno” donde Cavada decidió recordar una anécdota poco conocida, la cual —según explicó— le fue relatada por un cercano amigo del comunicador.
La anécdota que pocos conocieron
"Un muy buen amigo mío me contó que todos los años le tocaba hacer la nota de Navidad y que él abrió una carta de un niño que le pedía al viejito pascuero que le mandara una mesa con sillas (un juego de comedor) para poder tener la cena de Navidad y Año Nuevo con toda su familia", comenzó contando Rafael Cavada.
Ante ese panorama, "averiguó los datos, fue a reportear al otro día y se encontró con que estaban bajando una mesa de comedor con sillas. Unos minutos de reporteo y supo el nombre de quien había hecho eso: Eduardo Cruz-Johnson", reveló.
Por este motivo y la buena labor que estaba haciendo, Eduardo Cruz-Johnson le pidió: "Por favor, no lo hagas público. No digas que fui yo, no me interesa".
"Ese tipo de personas está en extinción"
Rafael Cavada detalló que, al enterarse de esta anécdota, confirmó lo que ya sabía: "Eso habla de quien era Eduardo Cruz-Johnson, un tipo generoso, amable, un caballero. Yo venía recién llegando al canal con la chasca más abajo de los hombros, pantalones rotos, polera de Maiden y el tipo, el día que me conoció, me dijo: 'Hola, soy Eduardo Cruz-Johnson, ¿cuál es tu nombre? ¿Tú trabajas aquí? Qué gusto, muchas gracias'".
Luego agregó que "ese tipo de personas está en extinción y ahora que Eduardo Cruz-Johnson ha fallecido, yo quiero solamente honrar su memoria diciendo lo tremendo tipo que era y la necesidad de que no solo en TV, sino que en el mundo existan más personas como él".
Finalmente, cerró recalcando la gran persona que fue: "Para todos los que conocimos su trayectoria, su vida, su simpatía, su bonhomía, la capacidad de ser un buen hombre, un caballero, esas personas que contagian alegría a su alrededor. No me gustaría que pasara inadvertido. Eduardo donde quiera que estés, me permito darle las gracias por dejarme honrar su memoria, que es lo menos que uno puede hacer en estos días".