En los últimos días, el concepto “therians” ha ganado visibilidad en redes sociales, donde circulan videos, testimonios e imágenes que muestran a personas que aseguran identificarse como animales, incluso en espacios públicos como plazas. El fenómeno ha abierto un debate y despertado distintas reacciones entre usuarios.
El término proviene del griego “thērion”, que significa “bestia” o “animal salvaje”. Aunque para algunos se trata de una tendencia pasajera, quienes se reconocen como parte de esta comunidad sostienen que no es una moda, sino una forma de identidad profunda, ligada a dimensiones espirituales, psicológicas o emocionales.

Según explican miembros de diversas comunidades en línea, ser therians no significa simplemente “creer que se es un animal físicamente”, sino experimentar internamente una identificación con una especie concreta.
Esta conexión puede manifestarse de distintas formas. Algunos incorporan comportamientos característicos del animal, como movimientos corporales, sonidos —aullidos o gruñidos—, agrupamientos en manadas, e incluso el uso de máscaras o accesorios para asemejarse aún más a la criatura con la que se identifican.