El terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto dejó diversas historias marcadas por la incertidumbre. Entre ellas, la de Antonia, una pequeña que perdió a su perro, “Bruno Otero”, tras el movimiento telúrico.
Con la esperanza de encontrar a su mascota, la niña recurrió a su inocencia y creatividad: dibujó a Bruno y acompañó la ilustración con su nombre y un número de teléfono, con la intención de que alguien pudiera reconocerlo y ayudarla a dar con su paradero.
La búsqueda tuvo un final feliz. Antonia logró encontrar a su querido compañero y finalmente pudo reunirse con Bruno, poniendo fin a la angustia que había comenzado tras el terremoto.

