El mundo animal despidió esta semana a Lazare, un pequeño spaniel francés que era considerado por muchos como “el perro más longevo del mundo”. El can falleció a los 30 años, según confirmó su dueña, Ophelie Boudol.
El perro nació el 4 de diciembre de 1995, por lo que este 2026 habría cumplido 31 años. Su historia se volvió viral luego de que un refugio de animales en Francia iniciara gestiones para postularlo al récord Guinness debido a su avanzada edad.
Durante gran parte de su vida, Lazare vivió junto a la misma dueña, hasta que ella falleció y el animal fue trasladado a un albergue. Allí fue adoptado por Ophelie Boudol, una madre soltera de 29 años, quien quedó cautivada por el perro, que incluso era un año mayor que ella.
Sin embargo, el reencuentro familiar duró solo algunas semanas. El animal murió el pasado 14 de mayo mientras era sostenido en brazos por su nueva dueña.
“Eras nuestro pequeño bebé abuelito”, escribió Boudol en una emotiva despedida publicada en Instagram.
Debido a su avanzada edad, Lazare ya no podía ver ni oír, utilizaba pañales y dormía la mayor parte del día. Aun así, su dueña aseguró que mantenía una personalidad “muy entrañable y vivaz”.
La trabajadora del refugio, Anne-Sophie Moyon, explicó que al descubrir la edad del perro comenzaron a sospechar que podría tratarse del can más longevo del mundo. Tras revisar documentos y registros oficiales, iniciaron el proceso para intentar inscribirlo en el Guinness World Records.
Hasta ahora, el récord lo mantenía supuestamente Bobi, un perro portugués de raza Rafeiro do Alentejo, que murió en 2023 y cuya edad habría alcanzado los 31 años. Sin embargo, una revisión posterior concluyó que no existían pruebas suficientes para confirmar oficialmente esa marca.
La historia de Lazare rápidamente conmovió a miles de personas en redes sociales, donde usuarios destacaron la ternura del animal y el gesto de su nueva dueña en acompañarlo durante sus últimos días de vida.

