El 14 de agosto del año pasado el comediante Juan Alcayaga, más conocido como Don Carter, sufrió la muerte de su esposa Marta Pinto, quien estuvo casado 39 años. El fallecimiento fue producto de un accidente cerebrovascular mientras dormía.
Siete meses después del trágico hecho, el comediante entregó detalles de cómo se produjo el fallecimiento de su esposa, y el impacto que ha tenido la ausencia de ésta en su vida. En esta línea es que recordó que ambos se encontraban durmiendo tomados de las manos cuando ella murió.
De acuerdo a lo relatado por Alcayaga, su esposa desde hace días presentaba una serie de síntomas que afectaban su salud, por lo que él tomó la decisión de no asistir a un show que tenía agendado y quedarse en su casa cuidándola. "Se quejaba mucho, mucho, y yo le tenía tomadas las manos. Me dice 'por favor, Juan, apaga esa luz, me molesta mucho en los ojos'. Yo le digo mi amor, son las cuatro de la mañana está todo oscuro", inició relatando en conversación con Chilevisión.
Después de unos minutos de presentar problemas para respirar y hablar incoherencias, es que María finalmente se durmió, continuando ambos tomados de las manos hasta el día siguiente. Fue aproximadamente a las 08:00 de la mañana, es que Don Carter dio cuenta que su señora no reaccionaba y su cuerpo estaba helado.
"Como a las 08:15 voy a darle los remedios, le digo Piru, Piru tus remedios, y no me constestaba. Dejé en el velador las cosas y le tomo la mano y estaba heladísima con sus manitos duras. Era una hue... espantosa, me volví loco, corría por el departamento, no sabía qué hacer, era atroz", relató entre lágrimas. "Yo no quería aceptar que estaba muerta", agregó.
"Para mí no ha muerto"
Siete meses después de su fallecimiento, Don Carter comenta que ha sido un proceso muy difícil poder vivir sin su esposa, pero que ha logrado llevar adelante poco a poco, principalmente gracias a la ayuda profesional y de sus cercanos.
“Ha sido muy difícil. Me ha costado mucho. Pero gracias a mi terapeuta he tirado para arriba. Imagínate, 42 años juntos, no es para menos. En este minuto ella está en mi hombro. Yo donde voy, voy con ella. Para mí no ha muerto. Está en otro plano y le hablo, converso con ella. Siento que me acompaña mucho", cerró.