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Los "Therians": la identidad animal que desata el debate

Durante años fueron una comunidad digital discreta. Hoy, los "therians" ganan visibilidad en redes y el debate ya llegó incluso a un congreso estatal en México.

TVN.cl

Deutsche Welle

Martes 24 de febrero de 2026

Algunos llevan máscaras de lobo o zorro, otros de perro o gato; mueven la cola y caminan a cuatro patas por la calle. No son actores ni están en carnaval. Son los therians, y su presencia en TikTok, Instagram y YouTube ha desatado en las últimas semanas una oleada de curiosidad, debates y hasta propuestas de ley en varios países de habla hispana.

¿Qué es ser therian?

Aunque hoy se perciba como una tendencia reciente, el fenómeno empezó a organizarse en comunidades digitales en los años noventa. La palabra remite al griego –therion, animal salvaje, y ánthropos, humano–, pero en la práctica describe a personas que experimentan una afinidad profunda con una especie concreta.

No se trata de una transformación física, sino de una vivencia identitaria que algunos expresan reproduciendo gestos o sonidos asociados a ese animal.

Lo que sí parece nuevo es su visibilidad. La viralización en redes sociales ha ampliado su alcance e intensificado el debate en torno al fenómeno. Esa mayor exposición ha hecho que historias individuales, antes confinadas a foros digitales, circulen ahora en medios de comunicación y plataformas masivas.

Entre ellas, la de Fin. Con 17 años y residente en Sant Feliu de Llobregat, lleva más de la mitad de su vida identificándose como un lobo gris albino. A la entrevista con la periodista Gemma Bastida, de la agencia EFE, acudió con una máscara hecha a mano, orejas peludas y una larga cola blanca.

"La gente se cree que pensamos que somos animales y que vamos todo el día a cuatro patas, pero en realidad es una conexión espiritual, nada más", explica.

La Comunidad Therian Argentina lo define en términos similares: "Ser therian significa identificarse psicológica, espiritual o neurológicamente como un animal no humano. No es un hobby, disfraz ni elección, es una parte integral de la identidad de la persona".

Hay quien va más lejos en la expresión de esa identidad. Hace dos años, un japonés conocido como Toco pagó 12.000 euros por un traje hiperrealista con el que pasea por Tokio, según informó EFE.

Therians vs. furries: una diferencia clave

La comparación con el universo furry suele aparecer en el debate público, pero ambos fenómenos suelen describirse como experiencias diferentes.

El fandom furry gira en torno a personajes animales con rasgos humanos y a la creación de avatares dentro de una comunidad creativa. En el caso therian, en cambio, quienes se identifican como tales suelen describir su experiencia en términos identitarios más que recreativos, y hablan de una conexión personal con una especie concreta.

Del entorno digital al espacio público

La viralidad también ha impulsado intentos de trasladar el fenómeno del entorno digital al espacio público, con resultados desiguales en distintos países.

En España, este fin de semana se organizaron quedadas en Barcelona y Bilbao, y circularon también convocatorias en Madrid, como una concentración en la Puerta del Sol que atrajo a numerosos asistentes.

En México, en cambio, el primer evento público en Ciudad de México –convocado frente a la UNAM– registró una amplia presencia de medios y público, pero ningún therian apareció caracterizado. Según uno de los organizadores, Levi Gallardo, la elevada exposición y la rápida difusión de la convocatoria en redes influyeron en que algunos optaran por no mostrarse públicamente.

El primer encuentro therian frente a la UNAM reunió más curiosos que "therians"; algunos asistentes llegaron caracterizados sin identificarse con el colectivo.

Imágenes difundidas en redes sociales muestran que en varios de estos encuentros una parte significativa de los presentes acudió como espectadora, y en algunos casos grabando, riendo o imitando a los therians sin identificarse como tales.

La escena sugiere cómo la viralidad puede transformar estas convocatorias en espacios de exhibición pública donde la curiosidad –y en ocasiones la burla– pesa más que la participación, lo que añade un factor de presión para quienes temen convertirse en objeto de ridiculización.

En Honduras, la reacción fue distinta. Las alcaldías de Comayagua y La Ceiba rechazaron autorizar encuentros en sus plazas centrales. El alcalde de Comayagua, Carlos Miranda, justificó la decisión señalando que no concebía "convertir la Plaza Central en un zoológico". En un comunicado, La Ceiba recordó que sus espacios públicos están destinados a actividades de carácter "familiar, religioso, cultural y cívico".

La 'Ley Therian' y la mirada de la psicología

En México, el debate alcanzó incluso el ámbito legislativo. En el Congreso del estado de Nuevo León, el abogado Mauricio Castillo presentó una propuesta ciudadana –apodada coloquialmente "Ley Therian"– para establecer protocolos destinados a prevenir la discriminación y el acoso escolar en centros educativos públicos y privados. Castillo afirmó que en el estado existen más de 100 casos de personas therians que, según él, enfrentan obstáculos para expresarse en entornos escolares.

Más allá del plano político, el fenómeno también ha suscitado preguntas en el ámbito psicológico. La psicóloga sanitaria Claudia Rossy explicó a EFE que algunos jóvenes se acercan al movimiento por curiosidad o por sentirse bien acogidos en el grupo, mientras que otros "describen una conexión profunda real con un alma animal". Adoptando un enfoque prudente, señaló que, en la medida en que esta identificación no interfiera con la vida cotidiana, no tendría por qué representar un problema clínico.

No obstante, advirtió que "hay que estar muy pendientes de la evolución porque es durante la adolescencia cuando uno desarrolla su identidad como ser humano".